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Spotify está probando un botón para que creemos un podcast de forma instantánea desde su aplicación

Spotify está apostando cada vez más fuerte por los podcasts, a principios de año sacó la chequera gastó 340 millones de dólares para comprar Anchor y Gimlet Media, una productora de podcasts y una de las plataformas de publicación más populares de los últimos tiempos.

En mayo, otra de las empresas que adquirieron en 2017, Soundtrap, lanzó un estudio de grabación online diseñado especialmente para hacer que editar un podcast sea tan fácil como usar Google Docs. Y ahora también sabemos que están probando un botón en la aplicación móvil de Spotify para crear tu propio podcast al instante.

Spotify nos dejará grabar, editar y publicar un podcast desde el móvil y completamente gratis

La función fue descubierta por la investigadora Jane Manchun Wong, una especialista en ingeniería inversa famosa por haber descubierto funciones de otras apps famosas como Instagram, Twitter o Facebook antes de que fuesen lanzadas.

Wong encontró que la app tiene un nuevo botón para “Crear Podcast” que envía a los usuarios a Anchor, la plataforma de creación de podcasts que adquirieron recientemente. Lo que esto apunta es a que pronto Spotify añadirá este botón a su aplicación y desde su herramienta Anchor podremos crear, editar y subir un podcast directamente a Spotify y otras plataformas de forma sencilla.

La investigadora también encontró una página promocional de Anchor en la App Store en la que se explica la nueva pareja que forma con Spotify para crear podcasts de forma gratuita directamente desde el móvil, con todas las herramientas para grabar, editar, añadir música de fondo y mensajes de voz.

Spotify ya cuenta con más de 232 millones de usuarios activos mensuales, más de 108 millones son usuarios premium. Y aunque la empresa ha venido creciendo tanto en ingresos como en usuarios, superando las expectativas de la compañía, aunque le cuesta ganar dinero, de ahí que estén siendo más agresivos, no solo con su nueva oferta de tres meses gratis de prueba de Premium sino apostando por los Podcasts para complementar su negocio musical.




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este concepto intenta mejorar una de las partes más importantes de la int

Si algo suele causarme tanta alegría como tristeza, son los diseños conceptuales que surgen constantemente buscando mejorar de alguna manera la interfaz de Windows. Incluso las ideas de los mismos diseñadores de Microsoft que la mayoría de las veces se quedan en el tintero porque ese equipo no tiene la decisión final sobre los cambios.

Alegria por las posibilidades que abren, en algunos casos siembran la idea de algo que podría no solo verse sino funcionar mejor; y tristeza, porque la mayoría nunca se hará realidad. Este es el caso del rediseño de la barra de tareas de Windows 10 que propone Samuel Ojeda.

La barra de tareas en el centro de todo

Barra De Tareas Windows 10

Samuel hizo un trabajo bastante extenso, no solo propone mejoras en la barra de tareas estática, sino en todos sus elementos, desde los botones, al centro de actividades, las notificaciones, los iconos e indicadores, la forma en la que se comporta esta en modo tablet, o cuando la expandimos, o cuando la movemos a un lado.

Parte de sus ideas consisten en traer directamente a la barra algunas de las funciones que ya tenemos en el centro de actividades, pero incluso yendo un poco más allá. La propuesta básicamente imagina cómo sería añadir información o funciones extra cuando presionamos un icono o indicador.

Por ejemplo, cosas como un indicador de progreso en el icono del explorador de Windows cuando estemos copiando archivos, y que al hacer click sobre ese icono la información se expanda. O, quizás ver la lista de dispositivos cuando activamos la función de compartir.

Barra De Tareas De Windows 10 Diseno

Y aunque quizás en algunas capturas parece que está abarrotando demasiado la barra de tareas, también propone que sea algo personalizable, y que cada usuario pueda elegir que elementos poner o quitar. Y esto ya es así, en ese aspecto Windows 10 te da bastante control sobre los iconos que ves.

Algunas de estas ideas se parecen mucho a cosas que nos dejan hacer sistemas operativos móviles como Android y iOS, y teniendo en cuenta la cantidad de dispositivos con pantallas táctiles que existen actualmente con Windows 10, quizás el sistema se beneficiaría de algunas de ellas.

La barra de tareas ha evolucionado muchísimo con el paso de los años, la de Windows 10 es bastante diferente a lo que teníamos en los días de XP, y tiene muchas más funciones, pero siempre podría ser mejor.




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cómo comprar más espacio y opciones disponibles

iCloud, pese a sus limitaciones, sigue siendo el servicio cloud de Apple, y su uso se hace prácticamente imprescindible si contamos con uno de los dispositivos de la compañía. Apple nos regala 5 GB cuando abrimos una cuenta de iCloud cifra que, en los tiempos que corren, se queda bastante corta.

Por ello, conviene saber los distintos precios y opciones de almacenamiento que se ofrecen en iCloud, ya que puede hacerse más que necesario ampliar nuestro espacio si queremos disfrutar de copias de seguridad.

Precios de iCloud en España

Para ver los precios de iCloud en España puedes hacerlo desde su página web oficial. No obstante, la web es algo caótica, ya que muestra los precios por país, uno a uno, haciendo algo tedioso encontrar el precio en Euros.

PLAN GRATUITO

PLAN DE 200 GB

PLAN DE 2 TB

PRECIO

Gratis

2,99 euros al mes

9,99 euros al mes

Los precios de iCloud se establecen en tres principales planes. El primero es el que se incluye cuando abrimos por primera vez una cuenta de iCloud. Son 5 GB, cifra suficiente para guardar nuestros datos de iCloud para poder sincronizar información en otros dispositivos, pero que no bastará para hacer copias de seguridad de archivos multimedia. Poco almacenamiento, sí, pero es gratis.

Si damos el salto a la siguiente tarifa, nos encontramos ante la opción de adquirir 200 GB de almacenamiento interno por 2,99 euros al mes. Con esta cifra, si nuestro consumo multimedia es medio, iremos más holgados, ya que los archivos subidos en la fototeca de iCloud podrán campar a sus anchas.

No obstante, si lo que buscamos es la máxima capacidad de almacenamiento, deberemos optar por la tercera opción, en la que se ofrecen 2 TB por 9,99 euros al mes. Este, es el antiguo plan de 1 TB, almacenamiento que ya no está disponible para su contratación, ya que ha sido sustituido por este nuevo plan.


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Basta de que solo las empresas se beneficien de tus datos, ‘mydatamood’ quiere equilibrar la balanza a favor de los usuarios

Ha pasado más de un año desde que entrara en vigor el cumplimiento obligatorio del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) y sin embargo, la sensación que nos queda es que poco o nada ha cambiado más allá de aquel aluvión de emails que recibimos y los avisos de cookies y nuevas políticas de privacidad.

Si los mismos expertos no ven que se haya producido una mejora sustancial en ningún aspecto, y creen que la normativa no ha sido entendida ni aplicada por la mayoría de las empresas, los usuarios están aún más lejos de comprender del todo cuáles son sus derechos y cómo los protege la ley frente a la inmensa recolección de sus datos a la que se ven sometidos a diario. De este predicamento ha nacido el proyecto mydatamood.

Este sitio funciona como un intermediario para que cualquier usuario pueda ejercer a través de ellos sus derechos sobre los datos que las empresas recolectan.

Hagamos un nuevo contrato

Mydatamood Es

La iniciativa de mydatamood fue creada por un grupo de profesionales españoles especializados en el área legal, de marketing e ingeniería, como una solución para aquellos usuarios que están preocupados por la privacidad de sus datos personales.

Bajo la propuesta de lo que han llamado el #NewDataDeal, el equipo conformado por Dany Bertolín, Sabina Guaylupo, y Ángela Álvarez buscan ayudar a establecer un nuevo contrato social entre las empresas y los usuarios.

En Genbeta hemos hablado con sus creadores y hemos conocido en detalle qué es lo que buscan, cómo pueden ayudarte a obtener más control sobre tus datos haciendo valer tus derechos legales, y qué esperan obtener a cambio.

Ayudar a los David que se quieren enfrentar a un Goliat

Mydatamood

Si bien la GDPR llegó para proteger a los ciudadanos europeos de las empresas que hacen un mal uso de nuestros datos, siguen existiendo empresas que se resisten a seguir las reglas. Como usuario tienes derecho de acceder y gestionar todos los datos que cualquier tercero haya recolectado por ti, pero en muchos casos el proceso es tan complicado, y las empresas colaboran tan poco, que muchos se rinden o ni siquiera lo intentan.

Es una clásica historia de David contra Goliat, ¿quién tiene el tiempo, los recursos y el conocimiento para luchar contra una empresa gigante? La misma OCU lleva más de un año intentando demandar a Facebook para que pague a los españoles por el escándalo de Cambridge Analytica.

Ángela Álvarez, licenciada en psicología y una de las fundadoras de mydatamood, nos explica: “Esto surge de lo que le preocupa a todo el mundo, que es qué pasa con mis datos, pero que cae en un grupo de personas que tenemos más información que el resto sobre lo que está pasando con los datos”.

“La normativa de la GDPR no sirve para nada si los ciudadanos no ejercen sus derechos”

Ángela nos cuenta que con el proyecto tienen como objetivo principal la sensibilización masiva, puesto que necesitan que haya una masa crítica de gente que sea consciente de lo que está pasando con sus datos, de que sepan el valor que tienen sus datos y de que las empresas se están aprovechando de ellos y de que eso es algo que al final tendrá consecuencias a largo y mediano plazo.

“La normativa de la GDPR no sirve para nada si los ciudadanos no ejercen sus derechos. A Movistar, que una persona individual le diga que tiene derecho a saber que están haciendo con sus datos, le da lo mismo. Ahora, si tiene a cien mil personas detrás, entonces ya tienen un problema”.

Básicamente, en la unión está la fuerza. Mientras más usuarios se unan a la iniciativa del #NewDataDeal, más presión colectiva se puede ejercer. Ellos suman el conocimiento y la experiencia, y tú sumas a los números.

Actualmente no hay equilibrio, las empresas controlan todo este enramado y los ciudadanos ni se enteran, ni saben cómo cambiar esa situación, porque no saben qué derechos tienen ni cómo ejercerlos

Newdatadeal

Por supuesto, mydatamood también busca un beneficio en todo esto, no un proyecto filantrópico, también es un negocio, porque necesita serlo para poder ser sostenible. En eso han sido muy transparentes: “Lo que nosotros queremos hacer, para que funcione, necesita de esa masa crítica de usuarios, necesitas hacerlo bien y necesitas dinero”.

El plan para hacer rentable mydatamood es el de encontrar un equilibrio entre sensibilizar al público y ofrecer un servicio viable económicamente. Ellos facilitan de forma gratuita una serie de recursos que te ayudan a ejercer tus derechos, pero si quieres ir más allá y llevar acciones legales, puedes disponer de sus servicios pagando.

Si al final quieres poner una reclamación a la Agencia de Protección de Datos, o si quieres que le insistamos a una empresa para que borren algo, habrá otra serie de derechos que quién quiera que le ayudemos a ejercerlos, pues tendría que pagar. Como cualquier plataforma de negocio escalable, vas a pagar mucho menos si lo haces a través de una plataforma que se dedica especialmente a ello y que tiene un sistema automatizado, que si te vas a un despacho de abogados

Por ahora, si te unes a mydatamood como un “mooder”, te regalan 50 de lo que han llamado “mooins”. Con esos mooins puedes reclamar tus datos (10 mooins por solicitud). Con eso puedes empezar, y proximamente ofrecerán más servicios como rectificación de datos erroneos, eliminación de datos, y hasta formas de rentabilizar tus propios datos.

La ventaja aquí es que si no sabes cómo reclamar algo, ni a dónde acudir, ni qué derechos tienes, mydatamood pone todo eso a tu alcance a través de un equipo especializado y prometen hacerlo con una “oferta muy barata, muy tarifa plana”.

En estos momentos solo las empresas se benefician de los datos que recolectan, en mydatamood tienen claro que esos datos tienen valor, especialmente valor ecónomico, y si logran amasar una buena cantidad de usuarios para ejercer suficiente presión utilizando los recursos legales que dominan y que escapan al usuario individual, podrían lograr crear ese nuevo acuerdo en el que se beneficien también los usuarios.

La recolección de datos no va a detenerse pronto o probablemente, nunca. Pero hoy, la balanza está completamente del lado de un bando.


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35 cursos online y gratis que puedes comenzar durante este mes de agosto

35 cursos online y gratis que puedes comenzar durante este mes de agosto

Agosto es el mes vacacional por excelencia en muchísimos países. El mes en el que menos gente hay en las oficinas y más en las playas o las montañas. Sin embargo, agosto es también el mes que muchas personas dedican a cultivarse intelectualmente y aprender algo nuevo que emplear —o no— en su vida.

Las clases de universidades y centros de estudios están completamente vacías, no cabe ninguna duda. Pero como decíamos el mes pasado en los 42 cursos que comenzar en julio, el verano es una época perfecta para aprender una nueva habilidad y la formación online no cierra por vacaciones.

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De la cultura del 996 de las startups chinas a los programadores workaholic

Trabajar 12 horas al día y 6 días a la semana es la definición de éxito, según la cultura del esfuerzo a cualquier precio representada por el término “996”. Una práctica originaria de China que han promovido algunas figuras representativas de las startups tech más conocidas como Jack Ma, CEO de Alibaba. Para él, trabajar seis días a la semana es una “auténtica bendición”.

Pero todo esto no difiere de lo que muchas startups de Silicon Valley llevan camuflando durante años con comida gratis, masajes y todo tipo de entretenimiento en la oficina: el compromiso de sus empleados se mide por el número de horas que son capaces de hacer. Y más si son programadores, aunque ello conduzca a quemar mentalmente a dichos profesionales.

A finales de mayo, un grupo anónimo de activistas crearon la web 996.ICU listando todas las empresas que como “Cultural Fit” promovían las horas extras como símbolo de compromiso. El sitio web detalla cómo las leyes chinas prohíbe las horas extras sin una compensación, en este caso de 44 horas semanales legales frente 72 horas semanales. No es solo un problema de regulación en el trabajo (hecho muy grave, por otra parte), sino del abuso hacia ciertos profesionales a no poder desconectar.

Startup chinas

El fenómeno no es único de China, por supuesto. En Silicon Valley empresas como Google o Facebook ofrecen comida gratis y todo tipo de facilidades, animando a sus empleando a ampliar sus jornadas laborales, especialmente cuando se acerca un deadline del lanzamiento importante: los temidos crunch.

La glorificación de la cultura del esfuerzo

“Si no trabajas 996 cuando eres joven, ¿Cuándo vas a poder hacerlo?”

Trabajar bajo lemas de este estilo: “no te pares cuando estés cansado, sino cuando hayas acabado”. Es un gran problema global que afecta a muchos programadores atrapados en la cultura del esfuerzo excesivo en startups y consultoras tecnológicas.

“Si no trabajas 996 cuando eres joven, ¿Cuándo vas a poder hacerlo? En este mundo, todos quieren el éxito, quieren una buena vida, quieren ser respetados. Pregúntate, si tu no dedicas más tiempo y energía que los demás, ¿Cómo vas a conseguir el éxito que quieres?”. Estas son las declaraciones de Jack Ma que más indignación han suscitado, además de condensar esa idea de cultural fit que muchos emprendedores no dejan de alabar y promover para sus compañías.

Algo muy similar a las declaraciones de Elon Musk hace unos meses que también resonaron con fuerza. Son conocidas las jornadas intensas en casi todas las empresas de fundador de Tesla o SpaceX, donde esa cultura del esfuerzo y ser una familia que consigue los retos complejos o casi imposibles está solo al alcance de unos privilegiados.

Tal como describe David Heinemeier Hansson, cofundador de Basecamp y autor del libro It Doesn’t Have to Be Crazy at Work: “la mayoría de las personas que promueven la obsesión con el trabajo no son quienes realizan ese trabajo”.

Por otro lado, las motivaciones individuales para trabajar bajo un esquema de más de 40 horas semanales son variadas. Hay gente desesperada por el dinero. Algunos creen que avanzar en su carrera significa dedicarse a su trabajo a expensa de su vida personal. Y algunos no tienen más remedio que cumplir con la cultura de la empresa para la que trabajan, ya que si no perderían sus empleos.

La programación no es un trabajo mecánico

No se trata de una serie de tareas repetitivas que cualquiera pueda hacer, siempre que esté despierto para golpear con el martillo o atornillar las piezas a ensamblar.

El hilo argumental suele ser siempre que a más horas tendremos más progreso en nuestras tareas, lograremos antes de tiempo los deadlines de ciertos lanzamientos de producto importantes.

Sin embargo, cuando trabajas en una profesión basada en el conocimiento como es la programación, te das cuenta de que es muy diferente a un trabajo mecánico: no se trata de una serie de tareas repetitivas que cualquiera pueda hacer, siempre que esté despierto para golpear con el martillo o atornillar las piezas a ensamblar.

Al igual que muchas otras profesiones creativas, como la escritura o el diseño, la producción de un ser humano depende de muchos factores. Más allá de las horas que se está sentado en una silla. La calidad del entorno en el trabajo influye. Además del tipo de tareas que tengamos que hacer. ¿A quién no le ha llegado la inspiración a un problema o la forma de resolver cierta tarea de desarrollo al volver de tomar un café?

A pesar de los estudios que muestran que pasar más horas en el trabajo no mejora ni la productividad ni la creatividad, los mitos sobre el trabajo extremo siguen triunfando entre esa élite de expertos en tecnología.

Por el otro lado, nos encontramos que los programadores cansados, trabajando fuera de su horario laboral, son un auténtico problema al desarrollar un trabajo más descuidado y menos concentrado. Pueden introducir errores más frecuentemente y sus soluciones son más costosas de arreglar.

Jack Ma

Los riesgos del trabajador workaholic

Los workaholics basan su productividad en echar más horas que nadie, no en encontrar la mejor solución ni en estar 100% enfocados en su trabajo sin distracciones

Mantenerse concentrado, en foco, sobre una tarea cada vez es más difícil. Todos lo sabemos. A pesar de estar agotados mentalmente, debemos tirar hacia adelante programando complejas tareas que, incluso, pueden ser la base de la siguiente gran funcionalidad del producto.

Tal como ya describió David Heinemeier Hansson hace unos años: los workaholics son un riesgo para tu compañía.

Los trabajadores que dedican 12 o más horas acabarán quemándose pronto. Nadie puede soportar ese ritmo sin sufrir mental o físicamente. Probablemente, todo ello ocurrirá en el peor momento, tanto para el individuo como para la compañía. Por ello es necesario una cultura fuerte a nivel de compañía para equilibrar la vida laboral y personal.

Por lo general, los workaholics basan su productividad en echar más horas que nadie, por ello son incapaces de malgastar un segundo en pensar una mejor solución si ello conlleva no ponerse a picar código inmediatamente. Se lanzan a la primera solución que encuentran, aunque eso implique más horas de desarrollo. Son capaces de afrontar más horas que el resto aunque el resultado sea malo.

“Calentar la silla” durante horas y ser el último en marcharse de la oficina no tiene porque indicar ser más productivo. Esto conduce a una cultura de estirar el horario en lugar de ser más eficiente en tus 8 horas laborales sin distracciones. Todos hemos visto como algunos compañeros son más dados a las distracciones que otros, a lo que justifican a que son los últimos en salir de la oficina. Para trabajar bien hay que tener foco.

Quizás es totalmente utópico conseguir ser productivo durante 8 horas, por eso cada uno debe ser consciente de los límites de su concentración.

La vida es mucho más que trabajo. Por ello estar continuamente obsesionado con el trabajo provoca tomar peores decisiones en facetas más creativas del entorno laboral. Incluso no saber qué hacer fuera de la oficina. Trabajar un domingo por la tarde para preparar la semana es uno de los síntomas claros de la falta de desconexión.

Wework WeWork quiere convertirse en el starbuck de la cultura laboral

Guau, mañana es lunes

A pesar de todo lo descrito, parece que aún existe esperanza por ciertas empresas que apuestan por una cultura más cercana al 955 (trabajo de 9 a 5, 5 días a la semana), donde predomine la eficiencia en el horario laboral, acompañando al individuo a hacer más eficiente y gratificante su trabajo.

A partir del movimiento 996, surgieron algunos listados de otras compañías que están concienciadas en la conciliación del horario laboral. Además, de la flexibilidad laboral pudiendo trabajar con un horario flexible y en remoto. Podéis consultar el listado tanto aquí sobre algunas compañías 955 o para trabajar en remoto en Working Nomads.

Las startups se han dado cuenta de que en lugar de tener un frigorífico lleno de refrescos y snacks es mejor, y aporta más valor, que sus trabajadores tengan la posibilidad de trabajar desde cualquier parte. Además de darles la flexibilidad que les permita conciliar su horario laboral de la manera más productiva para hacer su trabajo.

Foto | Alex Kotliarskyi on Unsplash




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